Un grupo empresario local ofreció USD 340 millones y se quedó con la concesión de Aysa por 30 años
El consorcio encabezado por Rowing S.A., empresa de ingeniería fundada por Walter Román, junto a Transclor, del empresario Mauricio Filiberti, presentó una oferta de USD 340,2 millones por el 90% de las acciones de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y obtuvo la concesión para operar la empresa durante 30 años, con la posibilidad de prorrogarlo por una década más.
De la alianza ganadora también forman parte Daniel Vila y José Luis Manzano, socios de Filiberti en el control accionario de Edenor, la mayor distribuidora eléctrica del país. El mismo grupo empresario adquirió recientemente, junto a sus socios, la mayoría accionaria que YPF vendió en Metrogas, la principal distribuidora de gas del AMBA.
El monto ofrecido quedó por debajo de las expectativas del equipo económico, que aspiraba a recaudar unos USD 500 millones por el paquete accionario. Se había adelantado que la proyección que manejaba el ministro de Economía, Luis Caputo, superaba el valor que terminarían ofreciendo los postulantes. La brecha responde al nivel de inversión que deberá afrontar el nuevo concesionario, que desde su entrada en operación tendrá que desembolsar un mínimo de USD 2.000 millones durante el primer lustro.
La compañía presta servicios de agua potable y cloacas a unos 14 millones de habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que comprende la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios bonaerenses. El adjudicatario deberá hacerse cargo de la operación completa entre enero y febrero de 2027, de acuerdo con el cronograma previsto en el pliego.
El resultado puso fin a un proceso que dejó a dos grupos en competencia por el control de la compañía estatal. La oferta del consorcio liderado por Román superó la presentada por el grupo Roggio, que ofreció USD 285 millones por las acciones que permanecían en manos del estado.
El vehículo del Grupo Roggio reunía además a Benito Roggio e Hijos, Aguas del Plata Participaciones, Hidrosan Capital y Central Buen Ayre. El grupo opera Aguas Cordobesas y también participa en el transporte porteño mediante Emova Movilidad y Metrovías.
El otro consorcio, liderado por Walter Román, lo integraron Transclor, Arcos Saneamento e Participações y el fondo PHX Aqua AR B.V., con sede en los Países Bajos. Transclor pertenece a Mauricio Filiberti y es el único proveedor de policloruro de aluminio para la potabilización del agua de AySA desde 2009. Arcos Saneamento e Participações, del Grupo Equipav de Brasil, aporta la experiencia internacional de esa oferta. La firma opera el servicio de agua y alcantarillado de Río de Janeiro bajo la marca Águas do Rio, luego de obtener una concesión en 2021.
El contrato exige inversiones por hasta USD 15.000 millones
La concesión adjudicada tendrá una vigencia de 30 años y podrá extenderse por otros 10. Dada la vitalidad del servicio, el operador no deberá definir ni un programa de inversiones propio, ni una propuesta tarifaria para competir, porque ambos aspectos ya estaban establecidos en el pliego. Por eso, el precio ofrecido por las acciones fue la variable central de la compulsa, una vez que se superaron los requisitos técnicos, que fue la etapa anterior.
El contrato exige una inversión mínima de USD 2.000 millones durante los primeros cinco años. Para todo el período inicial de la concesión, las obligaciones de infraestructura se ubican entre USD 13.000 millones y USD 15.000 millones. Las redes, plantas, bombas y cañerías que se incorporen al sistema permanecerán como activos estatales al finalizar el vínculo contractual.
Las metas previstas incluyen una cobertura de agua potable del 75,3% hacia fines de 2031 y del 90% al concluir los 30 años. En saneamiento, el objetivo es pasar al 63,9% en 2031 y al 75% al cierre del plazo. La cobertura universal de ambos servicios quedó proyectada para una eventual extensión de una década.

