El saldo comercial con el Mercosur fue negativo para la Argentina en USD 140 millones en enero
El inicio del año 2026 ratificó la persistencia del desequilibrio comercial que la Argentina mantiene con sus socios regionales. Según el último informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la balanza comercial con el Mercosur registró un déficit de USD 140 millones durante enero. Este resultado se da en un contexto donde, a nivel global, el país logró un superávit comercial total de USD 1.987 millones.
Las cifras del primer mes del año muestran que las exportaciones hacia el bloque regional sumaron USD 936 millones, mientras que las importaciones provenientes de la zona ascendieron a USD 1.076 millones. La dinámica con el Mercosur contrasta con el desempeño general de las ventas externas argentinas, que en enero crecieron un 19,3% interanual.
Se mantiene la tendencia negativa de 2025
El saldo deficitario de enero no representa un hecho aislado, sino que profundiza la tendencia observada durante el ejercicio anterior. En 2025, el intercambio con Mercosur tuvo un déficit de USD 5.546 millones. Durante ese año, las exportaciones sumaron USD 16.467 millones y disminuyeron 4,2% respecto de igual período de 2024. Por su parte, las importaciones fueron de USD 22.013 millones, con un aumento de 19,1%.
El peso del bloque en la estructura comercial argentina fue significativo durante el año pasado: el comercio con el Mercosur concentró el 18,9% de las ventas totales de bienes al exterior y el 29,0% de las compras. Dentro del bloque se destacó la participación de Brasil que, con USD 12.771 millones, absorbió el 77,6% de las exportaciones a la región, lo que representa 14,7% del total exportado y proveyó el 83,7% de las importaciones del Mercosur, que corresponde al 24,3% del total.
El resultado por país
En enero de 2026, Brasil se mantuvo como el actor principal dentro del bloque, aunque con cifras que reflejan una contracción en el flujo bilateral. Las exportaciones hacia el principal socio comercial fueron de USD 651 millones, lo que implicó una caída del 16,2% en comparación con enero de 2025. En el mismo período, las importaciones desde Brasil totalizaron USD 944 millones, registrando una baja interanual del 25,7%. A pesar de la caída en ambos sentidos, el saldo individual con Brasil fue negativo en USD 293 millones.
En el caso de Paraguay, las importaciones sumaron USD 75 millones en enero, mientras que las exportaciones a ese país totalizaron los USD 109 millones, de donde se desprende que, con ese mercado en particular, Argentina registró un saldo a favor de USD 34 millones.
También con Uruguay hubo saldo positivo. Los números del Indec muestran que en enero nuestro país realizó exportaciones por USD 159 millones a ese destino, mientras que importó el equivalente a USD 57 millones. El saldo comercial en ese caso fue de USD 102 millones positivos.
En el balance, analizando los tres países en forma conjunta, se concluye fácilmente que el déficit registrado con el Mercosur se explica exclusivamente por lo ocurrido en la relación comercial con Brasil.
Contraste con el saldo global
El déficit con el Mercosur resalta frente al superávit general de USD 1.987 millones que obtuvo el país en el primer mes del año. Mientras que el intercambio con los socios regionales resta dólares a la balanza, otros mercados compensan el resultado. Por ejemplo, el comercio con Chile arrojó un superávit de USD 230 millones y con la India un saldo positivo de USD 331 millones.
A nivel general, el Indec informó que el crecimiento de las exportaciones totales (19,3%) “fue impulsado por un incremento de 18,5% en las cantidades exportadas, y 0,7% en los precios”. En cambio, las importaciones totales cayeron 11,9%, una baja que “se atribuyó a la disminución de 12,1% en las cantidades, ya que los precios aumentaron 0,2%”.
Pese a esta mejora en la balanza comercial global, explicada principalmente por la asimetría entre el aumento de las cantidades vendidas y la caída de las compradas, la relación con el Mercosur sigue evidenciando una dificultad estructural para alcanzar el equilibrio, manteniendo el signo negativo tanto en el acumulado anual de 2025 como en el inicio del presente ciclo.

