El campo destacó el acuerdo con la UE y habló del impacto en la carne y el dólar
Tras 26 años de negociación, Argentina ratificó el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. El Senado de la Nación aprobó por 69 votos a favor y 3 en contra de la alianza. Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina, analizó el impacto del convenio y la situación actual del campo argentino. El sector agropecuario considera que el pacto representa una oportunidad. Pino destacó los desafíos que enfrenta el sector y la necesidad de fortalecer el negocio ganadero y la producción nacional.
De acuerdo con Pino, es “muy importante cerrar una etapa de más de veinticinco años de negociación. Se abre un nuevo desafío hacia adelante”, dijo el titulo de la Sociedad Rural.
El dirigente explicó que el acuerdo permite un intercambio “intenso y mucho” con la Unión Europea, aunque señaló que “hay que empezar a transitar este camino, a ver las cuotificaciones, cómo van a ser, porque todo esto va de la mano de cuotas”. Pino sostuvo: “Cuando vos exportás, habitualmente también importás. Esa convivencia comercial va a tener que ser empezada a trabajar”.
Pino remarcó que el acuerdo se enfrenta a temores y resistencias, pero defendió su potencial. “Tiene que ser un camino con optimismo y sin temor a que nadie va a sufrir ninguna consecuencia a algunos que tienen miedo que la Argentina vuelva al mundo”, aseguró.
El impacto en la carne, los precios y el consumo interno
Entre otras cosas, el presidente de la Sociedad Rural Argentina abordó la preocupación por el precio de la carne y el abastecimiento local. “El negocio de la carne es un comercio como cualquier otro, que se rige por oferta y demanda”, afirmó Pino. Explicó que “el negocio ganadero viene quedado en la Argentina en los últimos treinta años”, debido a las restricciones impuestas por distintos gobiernos.
Pino sostuvo: “El negocio ganadero volvió a tener números interesantes y eso va a incentivar a al productor”. Sobre los precios, afirmó: “La carne recuperó un valor contra la inflación. Cuando uno parte de muy atrasado, el impacto es fuerte”.
De acuerdo con Pino, el precio de la carne responde a factores culturales además de los económicos: “El consumo bajó porque culturalmente viene bajando el consumo de carne de vacuno. Cuando yo era chico, hace treinta o cuarenta años, nos comíamos 75 kilos de carne por habitante por año. Hoy ese número está rozando los 50 kilos”. Pino atribuyó esta caída al “cambio de hábitos”.
El tipo de cambio, la presión impositiva y los desafíos productivos
Consultado sobre el dólar, Pino valoró la existencia de un “dólar único”. “Hoy vendemos nuestro producido y vamos a comprar insumos para seguir produciendo, y ese dólar vale lo mismo. Eso es una gran cosa”, explicó. Señaló que “hubo brechas de hasta el 200%” y que, más allá del valor exacto, “nuestro negocio, nuestro medio de vida, nuestra forma de vida, es producir y defender el precio de nuestros productos”.
Pino advirtió sobre la presión fiscal: “El tema impositivo sigue siendo un ancla muy pesada, no solo a nivel nacional, sino provincial y municipal”. El dirigente insistió en que “se hace pesado” para los productores.
Sobre el futuro, Pino afirmó: “No hay que horrorizarse porque dice que la carne está muy cara, entonces el consumo bajó”. Destacó que “los argentinos estamos en el mundo en el puesto número tres de país consumidor de proteína animal”. “Consumimos 114 kilos de carne, de proteína animal, que es un dato muy interesante y muy importante”, afirmó.
Crisis en la industria láctea y balances productivos
Pino también se refirió a la crisis en la industria láctea. “Preocupa y ocupa también, porque esta situación se está dando no solo en empresas tamberas, sino también en empresas que son distribuidoras de insumos, que viene sucediendo ya desde hace un año”, señaló. Explicó que “que una fábrica frene o pare los pagos o tenga todos los cheques rechazados, esos cheques muchos productores los recibimos”.
Según Pino, el sector experimenta un cambio de paradigma. “A partir de hace un par de años, se empezaron a priorizar los balances productivos sobre los balances financieros. Eso es un cambio de paradigma”, sostuvo. Relató: “Antes, la baja productividad era cubierta con el proceso inflacionario. Al no tener más esto, hay que darle mucha bola a los balances productivos, ser muy eficiente en la producción”.
Pino ejemplificó: “Hasta hace dos años, si vos tenías mercadería en stock con respecto a la inflación, era algo virtuoso, porque lo que valía hoy uno, pasado mañana valía dos. Hoy, estar muy stockeado te genera que te falte dinero para la mecánica del día a día”.
Internas en la Sociedad Rural Argentina
Sobre las elecciones en la Sociedad Rural Argentina, Pino declaró que aún no tiene definió su candidatura: “Todavía no he pensado”. Respondió a las críticas y cartas cruzadas dentro de la entidad: “Lamento que haya gente con mala información, vaya a saber si con alguna intención. Gente que habla de ética. Todo está al alcance de la mano del socio. El socio no tiene más que ver, leer y se va a dar cuenta de que lo que se dice no es real”.
Y agregó: “Yo no soy un tipo rico, vivo de mi trabajo. Tengo dos socios que son generosos conmigo, que me dicen: ‘Seguí ahí, que nosotros aguantamos’. También tengo familia. Tengo que vivir un proceso donde un montón de cosas se tienen que dar para que yo pueda tomar una decisión. Más allá de la decisión de Pino, acá el que decide es el socio de la Rural”, concluyó.

