El superávit comercial de 2026 podría superar los USD 26.000 millones y duplicar el resultado de 2025
La Argentina registró en septiembre un superávit comercial de USD 2.976 millones, más del triple del resultado obtenido en el mismo mes de 2025, cuando había alcanzado los USD 937 millones. De esta manera, la balanza de bienes acumuló 34 meses consecutivos con saldo positivo y cerró los primeros nueve meses de 2026 con un excedente de USD 21.198 millones, frente a los USD 6.046 millones del mismo período del año pasado.
Según un informe de la consultora ABECEB, el resultado acumulado ya supera en casi un 90% el superávit de todo 2025, que fue de USD 11.320 millones. Con este punto de partida y las perspectivas favorables para el último trimestre, estima que el saldo comercial de este año podría superar los USD 26.000 millones, más del doble del registrado durante el año pasado.
El desempeño de septiembre estuvo marcado por un récord de exportaciones y una nueva contracción de las importaciones. Las ventas al exterior totalizaron USD 10.036 millones, un máximo mensual para la serie histórica, con un crecimiento interanual del 23,5%.
En paralelo, las compras externas sumaron USD 7.060 millones, con una caída del 1,8% respecto de septiembre de 2025.
La energía, principal motor de las exportaciones
El sector de Combustibles y Energía volvió a ser el principal impulsor de las ventas externas y de la mejora del saldo comercial. En septiembre, las exportaciones del rubro alcanzaron los USD 1.781 millones, un aumento interanual del 89,1%, explicado tanto por mayores cantidades despachadas como por mejores precios.
Dentro del sector, el petróleo crudo se destacó con ventas por USD 1.127 millones, un 86,4% más que un año atrás. El incremento fue de USD 522 millones y convirtió al producto en el principal bien exportado por Argentina durante el mes, con una participación del 11,2% del total.
El informe vinculó este desempeño con el crecimiento de la producción de Vaca Muerta. En agosto, la extracción nacional de crudo alcanzó un récord de 936.800 barriles diarios, un 14% por encima del nivel de un año antes. La formación neuquina aportó cerca del 72% de la producción total.
A este factor se sumó la suba de los precios internacionales del petróleo. El Brent comenzó septiembre levemente por encima de los USD 90 por barril y cerró el mes en USD 103,5, con un incremento mensual cercano al 14%, en un contexto de tensiones en Medio Oriente y disrupciones en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con ABECEB, el rubro energético aportó unos USD 840 millones adicionales a las exportaciones de septiembre, lo que explicó el 44% del aumento total de las ventas externas y alrededor del 41% de la mejora interanual del saldo comercial. Además, Combustibles y Energía ya representa el 16,1% de las exportaciones acumuladas del año.
El aporte del agro y la minería
El desempeño del sector energético estuvo acompañado por el crecimiento de otros complejos exportadores. Entre las manufacturas de origen agropecuario, las ventas aumentaron un 16,8% interanual en septiembre, con un impulso concentrado principalmente en los derivados de la soja.
La harina y los pellets de soja registraron exportaciones por USD 1.006 millones, un 26,2% más que en septiembre de 2025. El aceite de soja en bruto, en tanto, avanzó un 6,1%, hasta los USD 597 millones.
También se destacó la carne bovina congelada deshuesada, cuyas ventas alcanzaron los USD 290 millones, con una suba interanual del 21,3%. Entre enero y agosto, los envíos de carne vacuna habían generado USD 3.291 millones, un 39,8% más que en igual período del año anterior.
En los productos primarios, el crecimiento de los cereales compensó la caída de las oleaginosas. Las exportaciones de cereales aumentaron un 98,7% interanual, con el maíz en grano como uno de los principales protagonistas: las ventas llegaron a USD 833 millones, un 129,2% más que un año antes.
La minería también aportó al desempeño exportador, especialmente a través del litio y el oro. Los carbonatos de litio sumaron unos USD 103 millones adicionales respecto de septiembre de 2025, mientras que el oro registró un incremento de USD 28 millones. El sector minero exportó USD 6.059 millones hasta agosto, un crecimiento interanual del 65,7%.
Las importaciones siguen condicionadas por la actividad
Del lado de las importaciones, la baja interanual de septiembre respondió principalmente a una contracción de las cantidades compradas, que retrocedieron un 11,2%, pese a que los precios aumentaron un 10,4%.
La evolución de los bienes vinculados con la inversión reflejó la debilidad que todavía atraviesa la actividad industrial. Las importaciones de bienes de capital disminuyeron un 10,4% interanual, mientras que las piezas y accesorios para esos bienes cayeron un 3,5%.
En la misma línea, las compras externas de bienes de consumo retrocedieron un 2,5%, hasta los USD 1.129 millones. La caída se concentró en las cantidades importadas de artículos semiduraderos, como indumentaria, calzado y textiles, que registraron una contracción del 19,2%.
También se redujeron las importaciones de vehículos automotores de pasajeros, con una baja interanual del 27,2%. En el sector automotor en su conjunto, las compras externas disminuyeron un 19,8%, hasta los USD 1.360 millones.
Para ABECEB, la debilidad de la industria y de la inversión mantiene contenidas las compras de bienes de capital y sus componentes, mientras que el consumo privado recién comienza a mostrar señales de recuperación.
Por eso, la mejora del saldo comercial se apoya tanto en el crecimiento de las exportaciones, con la energía como protagonista, como en la moderación de las importaciones.
Qué se espera para el cierre de 2026
Las perspectivas para el último trimestre mantienen un sesgo favorable para el comercio exterior. Del lado de las exportaciones, la consultora prevé que la energía continúe como un motor estructural, acompañada por los volúmenes récord de embarques agropecuarios y el aporte de la minería, en particular del oro, la plata y el litio.
Los precios internacionales del petróleo también podrían contribuir al resultado, en función de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
En cambio, la evolución de las importaciones dependerá en mayor medida de la recuperación de la actividad económica: una mejora más firme podría reactivar parcialmente las compras de bienes de capital y piezas industriales.
Con el superávit acumulado por encima de los USD 21.000 millones hasta septiembre, ABECEB proyecta que el saldo comercial de 2026 podría superar los USD 26.000 millones.
Por su parte, la consultora LCG afirmó: “Con solo tres meses por delante, proyectamos que las exportaciones rondarán en 2026 los USD 104.000 millones, con un crecimiento aproximado de 20% interanual”.
“En cuanto a las importaciones, esperamos que se mantengan en línea con los niveles recientes, con un valor sostenido por la suba de precios, pero cantidades que continúan deprimidas. Proyectamos una caída de 2,5% en 2026″, añadió.
En tanto, para 2027, ABECEB proyectó: “Se espera un panorama semejante, con pujanza en las cantidades exportadas y precios en retracción llevando a una tónica menos espectacular, pero de alta calidad, en exportaciones. Las importaciones comenzarían a crecer más sostenidamente de la mano de una actividad más firme, y una industria en recuperación respecto a los dos años previos; el superávit estaría en línea con el de 2026″.

