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Luis Caputo cruzó a Kicillof tras el fallo de YPF: “Ahuyentó las inversiones que ahora están llegando masivamente”

El ministro de Economía, Luis Caputo, cruzó al gobernador bonaerense Axel Kicillof tras el fallo que dejó sin efecto la condena contra la Argentina por la expropiación de YPF en 2012 y sostuvo que esa decisión “ahuyentó las inversiones que ahora están llegando masivamente”.

La resolución de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que anuló el pago de más de USD 16.000 millones, reavivó el enfrentamiento político entre el Gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires, con versiones enfrentadas sobre el impacto económico de la estatización de la petrolera, el desarrollo de Vaca Muerta y el actual escenario de inversiones.

A través de su cuenta de X, Caputo afirmó que “el superávit energético nada tiene que ver con la expropiación de YPF, sino al cambio de política económica y energética llevada a cabo por nuestro gobierno desde el día 1, precisamente para revertir el desastre hecho por su gobierno”.

La reacción del titular de Economía se dio luego de que, tras la noticia del fallo judicial estadounidense, Kicillof planteara que “los dólares del superávit energético son resultado de la estatización de YPF”.

El funcionario respondió, en tanto, que la expropiación “atrasó 10 años el desarrollo de Vaca Muerta”, al mismo tiempo que aseguró que “la reversión de déficit a superávit energético se hubiera dado más allá de que YPF fuera estatal o privada”.

En ese sentido, el ministro puntualizó dos medidas principales: la recomposición de tarifas para incentivar inversiones privadas y la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que definió como una herramienta para asegurar la seguridad jurídica a los inversores, área en la que acusó al gobernador de “desacreditar con la irresponsabilidad de sus actos”.

Caputo subrayó que “todas las petroleras están invirtiendo ahora miles de millones de dólares, y son todas empresas privadas”. Agregó también que “la mayoría de las exportaciones de petróleo de nuestro país provienen hoy de estas compañías privadas”.

Además, sostuvo que, bajo el modelo anterior, “el kirchnerismo hubiera continuado con tarifas pisadas, generando un mega déficit fiscal, financiado con una mega emisión, generando una mega inflación. Mucho menos se les hubiera ocurrido diseñar un RIGI”.

Kicillof defendió la estatización

El contexto de este cruce se remonta al proceso de expropiación de YPF en 2012, liderado en su momento por Kicillof como ministro de Economía durante el segundo mandato de Cristina Kirchner. Esa decisión motivó la demanda internacional por la que la jueza Loretta Preska había condenado a la Argentina a pagar más de USD 16.000 millones, cifra que con intereses ascendía a unos USD 18.000 millones.

Tras el fallo favorable, Kicillof respondió a las críticas del presidente Javier Milei —quien lo había calificado de “inútil e incompetente”— y a los señalamientos de Caputo, defendiendo que “la Argentina recuperó el control de un área muy importante de la petrolera, lo que hoy le permite a la gestión de Milei tener superávit fiscal”.

El gobernador argumentó además que la Cámara de Apelaciones “tomó como propios los argumentos de la gestión de CFK para expropiar la compañía”, y aludió al marco legal nacional: “Ese proceso se hizo en base a normas y leyes de la Constitución Nacional que le da derecho a los países a declarar determinado bien como patrimonio de interés estratégico”.

Un costo evitado

El dictamen de la Corte de Apelaciones de Nueva York fue considerado sorpresivo en el ámbito local debido a la magnitud del reclamo y a que la sentencia de primera instancia había ubicado a la Argentina ante una posible erogación que, “de pagarlos, habría representado un enorme obstáculo en el camino de la recuperación económica”, en términos de riesgo país, tasas de interés y menor crecimiento, en palabras del presidente Javier Milei.

Milei rechazó que la resolución judicial convalidara la lógica de la expropiación. Al respecto, expresó: “Hay una verdad irrefutable: expropiar está mal porque robar está mal. Quebrar este principio nos costó 12 años de inversiones, más pobreza, menos trabajo y más indigencia”.

Esta visión del impacto del fallo se replicó dentro de la cúpula de la propia compañía. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, sostuvo que la decisión judicial despeja un escenario de fuerte incertidumbre para el país y para el desarrollo del sector energético.

“Que la Argentina tuviera que pagar USD 18.000 millones, en un momento en el que el país está despegando y el Gobierno nacional está haciendo un trabajo extraordinario, iba a ser muy complejo. Esto despeja el camino y seguramente habrá más inversiones”, afirmó Marín en una entrevista televisiva.

Consultado además por las críticas de Kicillof al presidente Javier Milei por utilizar el mameluco de YPF en actividades vinculadas al sector energético, el titular de la petrolera defendió el gesto y aseguró que dentro de la compañía fue bien recibido. “La gente de YPF siente orgullo de que un presidente de la Nación se ponga el mameluco, que es justamente la vestimenta del hacer, de los que están en los pozos. Es un gran acto del presidente, es honorable y de una humildad impresionante”, sostuvo.

En esa misma línea, el CEO de YPF remarcó que el desarrollo pleno de Vaca Muerta depende del ingreso de capital internacional. “La única manera de alcanzar el desarrollo pleno de Vaca Muerta es dentro de un entorno de negocios como el que presenta hoy Argentina; la inversión extranjera es indispensable”, afirmó.