Tras la inyección de fondos de la Anses, los bancos bajaron las tasas de los créditos hipotecarios
Las tasas de interés ofrecidas por los bancos para los préstamos hipotecarios ajustados por UVA registraron una baja entre julio y septiembre, con los principales recortes concentrados entre fines de agosto y la primera quincena del último mes. El movimiento coincidió con el inicio de las colocaciones de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses en plazos fijos para fondear al sistema bancario y promover el otorgamiento de créditos para la vivienda.
De acuerdo con el relevamiento del Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (Ofava), de las 20 entidades financieras analizadas, nueve redujeron las tasas ofrecidas, diez las mantuvieron sin cambios y una las aumentó. Como resultado, la tasa promedio descendió de 8,7% a principios de julio a 7,7% en el último registro disponible, correspondiente al 22 de septiembre.
El informe vinculó esta evolución con las primeras licitaciones de fondos del FGS, realizadas el 7 de septiembre y el 6 de octubre. En ambas operaciones se colocaron $400.000 millones en plazos fijos en el sistema bancario, recursos que deben destinarse posteriormente al otorgamiento de préstamos hipotecarios. El mecanismo permite a las entidades acceder a financiamiento a un costo inferior al de mercado y, de esa manera, ofrecer tasas más bajas a los hogares.
En las dos primeras licitaciones, el FGS colocó el equivalente a USD 264 millones, un monto que permitiría otorgar aproximadamente 3.500 créditos hipotecarios. Según el relevamiento, las tasas que los bancos pagan por esos fondos son compatibles con tasas finales cercanas al tope de 7,5% establecido, una vez incorporados los costos de originación de las entidades.
La mayoría de los bancos que redujeron sus tasas aplicaron recortes de entre uno y dos puntos porcentuales. En uno de los casos, la disminución llegó a 7,5 puntos, al pasar de 15% a 7,5%.
Siete de las nueve entidades que bajaron sus tasas las llevaron al 7,5%, un valor que se consolidó como referencia del mercado: actualmente, ocho de los 20 bancos relevados ofrecen esa tasa. Las otras dos entidades que aplicaron recortes fijaron sus tasas en 6,5% y 8,3%. En contraste, el único aumento registrado fue de 6% a 6,7%.
La reducción estuvo impulsada principalmente por los bancos privados. Entre las 13 entidades de ese segmento, ocho recortaron sus tasas, lo que llevó el promedio de 9,5% a 8%. Además, la tasa máxima descendió de 15% a 12%, mientras que la mínima permaneció en 6,9%.
En el caso de las siete entidades públicas, entre nacionales, provinciales y municipales, solo una redujo su tasa y otra la aumentó. Las cinco restantes no introdujeron modificaciones. Así, el promedio de este grupo pasó levemente de 7,4% a 7,2%, mientras que el rango de tasas se mantuvo entre 3,5% y 10%.
La diferencia entre las tasas promedio ofrecidas por los bancos privados y los públicos se redujo de 2,1 a 0,9 puntos porcentuales. De esta manera, el recorte de las entidades privadas acortó la distancia respecto de las condiciones que ya ofrecía el sector público.
Las tasas efectivas todavía no reflejan la baja de la oferta
Pese a la reducción de las tasas publicadas por los bancos, el costo de los préstamos efectivamente otorgados se mantuvo estable durante el período. La tasa pactada en las operaciones osciló entre 6,7% y 7,2%, alrededor del 7% y por debajo del promedio de las tasas ofrecidas.
En consecuencia, la brecha entre ambas medidas se achicó de 1,7 a 0,7 puntos porcentuales. Sin embargo, la reducción de las tasas anunciadas por las entidades privadas todavía no se tradujo en una disminución del costo promedio de los créditos concretados.
“Esto sugiere que una parte importante de los créditos se otorga en las entidades con tasas más bajas, y que la baja de la oferta privada todavía no se tradujo en un menor costo promedio de los préstamos efectivamente otorgados”, señaló Ofava.
“En septiembre se otorgaron USD 280 millones en créditos UVA, un 21% menos que en el mismo mes de 2025, aunque con una marcada recuperación respecto de los niveles registrados durante 2026. El monto desembolsado superó en $61.000 millones al de agosto, una diferencia equivalente a un tercio de los fondos que el FGS colocó en plazos fijos”, agregó.

